Bontown Records
2012
ESTE DISCO NACIÓ EN ESE ESPACIO ENTRE LA ATENCIÓN Y LA ENTREGA.
Deluvianos es Ingmar Herrera y David Caparó.
Créditos
David Caparó: Rhodes, guitarra, Hammond, VSTs.
Ingmar Herrera: batería, bajo, guitarra acústica, cuatro, acordeón, percusión, cuerdas y ambientes.
Músicos invitados
Julieta Dieffenbacker: saxofón tenor (“Al fin nos encontramos”, “El alba, háblale”, “Madre de todos”).
Miroslava Morales: voz (“Al fin nos encontramos”, “El misterio de la vida” y “Arma interior”).
René de Urriola: guitarra acústica (“El misterio de la vida”, “Arma interior”) y bajo eléctrico en “Madre de todos”.
Concepto visual
Juan Rivera: concepto, dirección de arte, ilustración, diseño, producción e identidad.
Annie Pereda: ilustración, diseño y producción.
La idea detrás del proyecto era sencilla: tocar durante el tiempo suficiente y escuchar con la atención suficiente para que la música comenzara a moverse por sí sola.
Existe un estado que puede aparecer cuando se toca con otra persona. Paradójicamente, la enorme concentración que exige tocar un instrumento parece abrir un espacio: una conexión directa con la música, donde las ideas llegan antes de que puedan ser comprendidas o explicadas por completo.
Piensa demasiado y pierdes el pulso.
Anticípate demasiado y pierdes a la persona que está tocando a tu lado.
Pero permanece allí el tiempo suficiente y algo más puede aparecer.
Sostener ese estado es frágil, y esa fragilidad está en el centro de este trabajo. Surgen ideas. Las emociones se transforman. Los límites del yo comienzan a disolverse.
Con suerte, el personaje que llevas contigo se desprende por un instante y puedes sentarte junto a la música misma durante todo el tiempo que seas capaz de permanecer allí.
Libro de la Vida se sostiene sobre actos continuos de exploración: dos músicos manteniendo un estado compartido de atención durante el tiempo suficiente para que lo inesperado se convierta en música.